lunes, 8 de julio de 2013

Larga espera...

Es curioso como puedes hacerte adicto a la tristeza, como no puedes salir de ahí, no es que no quisiera dejarlo de una buena vez, en realidad pase varias noches llorando y deseando despertar sin saber nada de él, pero simplemente no podía seguir recordándolo a cada momento de mi vida, y no solo las cosas buenas por desgracia; también imaginaba si a ella le decía las cosas que  a mi me decía, si la miraba de la misma manera, si hacían los mismos planes, si la llevaba a los mismo lugares, si su familia la trataría como a mi o pero aun, si la querían mas!!! Todo esto era una tortura diaria y continua por la que yo me hacia pasar todos los días, era como un castigo auto impuesto de manera inconsciente.

Los días pasaron y yo simplemente me cansaba de esperar a que un día se despertara y se diera cuenta de que yo era su felicidad!! jajaja que frase tan trillada, ¿Como puede alguien ser tu felicidad? ahora me doy cuenta de que eso es una tontería, nadie es la felicidad de nadie, una persona no te va a dar eso que tu llamas felicidad, eso es algo que tiene que encontrar solo y la cual puedes compartir con otras personas, los momento son los que te dan felicidad, no las personas. Pero bueno creo que las cosas no las ves hasta que ya pasan, y en ese momento aun pensaba de esa manera, por lo cual un día decidí que ya no podía seguir haciendo infeliz al otro chico que estaba conmigo, porque no lo quería, no lo dejaba de comparar y nunca l di lo que el me daba a mi lo cual era injusto; así que un día me arme de valor y decidí terminar mi relación con el para condenarme a una espera sin fecha de termino y realmente sin razón de ser.


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