Desde ese día todo cambio, me derrumbe aunque trataba de mostrarme lo más fuerte posible ante los demás ya que siempre he sido muy renuente a mostrar abiertamente mi tristeza, esa la guardaba para mi en momentos de soledad.
Él se marcho, con sus excusas baratas, pidiendo perdón y prometiendo alejarse de mi para siempre, yo trate de ser fuerte, le dije que si me quería no me buscara más por que eso solo me lastimaría más y nos despedimos con una abrazo fuerte y un ADIOS ... odio esa palabra. Me quede en un letargo, como vacía ya que de pronto mi compañero de alegrías, tristezas, risas, llanto, éxitos, fracasos, en fin mi compañero de vida por más de 5 años se había ido así sin mas, desapareció y no pude detenerlo, no supe que hacer.
No sabía si actué mal o bien, tenia mucha confusión, por momentos quería salir corriendo a buscarlo y suplicarle que volviera, que no me dejara sola, jurarle que cambiaría cuanto el me pidiera con tal de que volviera a mi, pero después me invadía el coraje y deseaba gritarle tantas cosas, cuestionarle ¿Cómo era posible que dejara todo lo que teníamos así nada más? ¿Quién se creía para hacerme pasar por tal agonía?
¿porqué nunca me dijo que ya no era feliz? todas estas preguntas rondaban en mi mente, no tenia espacio para pensar en nada más y no me importaba. En algunos momentos trataba de consolarme diciéndome que no valía la pena, que yo no había fallado, esas cosas pasaban y tal vez estaba mejor, pero en realidad no me daban consuelo. Los días siguieron sin el cerca y yo solo trataba de ser fuerte, pero en verdad lo extrañaba.

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